UN FINAL MÁS QUE EVIDENTE
Después de tres años, que no es poco, me doy cuenta de que esta ruina no tiene ya más jugo que exprimir. Desgana, clara mediocridad y demasiado autorreferencia acaban con la vida de cualquiera, así que para no seguir rumiando la misma alfalfa, he decidido dar por concluido este proyecto (en realidad de proyecto no tenía nada, pues no había planificación ninguna ni intención de llegar a ningún sitio).
Lo dejo con una sensación un tanto agridulce, porque, si bien me ha sorprendido en algún momento recibir comentarios interesantes (¡gracias!), mis aportaciones no han llegado a levantar el vuelo de una ramplonería tan vulgar que releer algunos posts me llena de vergüenza.
Cierro, pues, este pantano, y marcho en busca de pastos más verdes.
Agur!
Wednesday, October 03, 2007
Wednesday, September 05, 2007
ADIÓS, BARBIE, ADIÓS
Arranca septiembre y C. se recupera de un atropello en su Galiza natal. Moi, yo ya estoy en Mandriles, recobrando el aliento tras una mudanza de ocho días que aún no ha sedimentado.
He oído que tres mudanzas generan el mismo nivel de stress (agobio ansiolítico, en castellano neomoderno) que un divorcio. En esta no me he angustiado demasiado porque contaba con ayuda de calidad (¡Gracias a todos!). Lo único que he notado es un aumento de intensidad y frecuencia en mis sueños eróticos.
Además ha aumentado mi extraña capacidad de influir en el entorno de manera psicoquinética (soy apagafarolas desde guaje, y ya he confesado que provoqué con ondas mentales el famoso accidente de Espe y Rajoy en alicotero). Pero ahora es peor, ahora soy peligroso: mato palomas con una mirada, puedo inducir una envidia glauca en cualquiera y sembrar la cizaña más resistente en cualquier foro, chat o blog. ¡Ah!, y sigo teniendo el don de la invisibilidad y un colmillo torcido.
Aspecto real de la Barbie emplomada
Mi maldición fue instantánea y bastante irreflexiva, pues los niveles de plomo en el make-up de esta mítica gringa han subido y han puesto en peligro a las sebosas adolescentes occidentales, al tiempo que un directivo de una fábrica de Guangzhou está a estas horas devanándose los sesos para hacer un buen nudo corredizo en una soga.
Lo siento, no volveré a hacerlo.
Arranca septiembre y C. se recupera de un atropello en su Galiza natal. Moi, yo ya estoy en Mandriles, recobrando el aliento tras una mudanza de ocho días que aún no ha sedimentado.
He oído que tres mudanzas generan el mismo nivel de stress (agobio ansiolítico, en castellano neomoderno) que un divorcio. En esta no me he angustiado demasiado porque contaba con ayuda de calidad (¡Gracias a todos!). Lo único que he notado es un aumento de intensidad y frecuencia en mis sueños eróticos.
Además ha aumentado mi extraña capacidad de influir en el entorno de manera psicoquinética (soy apagafarolas desde guaje, y ya he confesado que provoqué con ondas mentales el famoso accidente de Espe y Rajoy en alicotero). Pero ahora es peor, ahora soy peligroso: mato palomas con una mirada, puedo inducir una envidia glauca en cualquiera y sembrar la cizaña más resistente en cualquier foro, chat o blog. ¡Ah!, y sigo teniendo el don de la invisibilidad y un colmillo torcido.
El problema es que aún no controlo del todo estos poderes, por lo que me he retirado un poco de la vida social y sólo salgo de noche. De no hacerlo así, provocaría catástrofes importantes: anteayer, en un supermercado, me interné para atajar por el pasillo de juguetes sexistas y traumatizantes. Entre una selva de guerrilleros ultras tumefactos de anabolización que sostenían el ramaje de mini-muñecas de rostros putilíneos maquillados por Quimera tras un empacho de 2CB, sobresalía la Madre de Todo el Mondongo, la Señora de Botoxínica Mirada: Barbie mucha-marcha.
Mi maldición fue instantánea y bastante irreflexiva, pues los niveles de plomo en el make-up de esta mítica gringa han subido y han puesto en peligro a las sebosas adolescentes occidentales, al tiempo que un directivo de una fábrica de Guangzhou está a estas horas devanándose los sesos para hacer un buen nudo corredizo en una soga.
Lo siento, no volveré a hacerlo.
Subscribe to:
Posts (Atom)
